jueves, 23 de septiembre de 2010

Exposición "Prateiros xudios e conversos en Tui"

Ata finais do mes de outubro a Capela das Reliquias ou San Telmo da Catedral de Tui acolle unha exposición organizada pola Concelleria de Cultura do Concello de Tui e o Cabido da Catedral coa colaboración do Museo Diocesanos e a Asociación de Amigos da Catedral. A exposición titulada “Prateiros xudios e conversos em Tui” está comisariada por José Ramón Fernández e Suso Vila e realiza un achegamento a diversos obxectos mobles da Catedral realizados por ourives xudíos e/ou conversos, abrindo novas perspectivas para a valorización do conxunto patrimonial que custodia a nosa Catedral.

Achegamos os textos que figuran da devandita exposición dos xá citados comisarios da mesma pois resultan de interese e de seguro que animaran algún dos nosos lectores a visitar esta exposición organizada co gallo das Xornadas Europeas da Cultura Xudía celebradas na primeira fin de semana deste setembro.




agalega.info - Videos das noticias dos informativos da TVG

Video emitido no programa da TVG "A revista fin de semana"

PLATEROS JUDIOS EN TUI

Omnis vir sapiens, quibus dedit Dominus sapientiam et intellectum, ut scirent fabre operari, quae in usus sanctuarii necessaria sunt

Ex. 36, 1

“ artesanos a quienes el Señor había dotado de habilidad y talento para realizar con inteligencia los trabajos del Santuario “

Esta muestra “Prateiros Xudios en Tui” dentro de la “Xornada Europea da Cultura Xudia” trata de dar a conocer una parte de las obras de arte del patrimonio tudense, que tienen en común su autoría a manos de judíos o judíos conversos y que nos hablan de una ciudad, Tui, que contaba con la presencia de una comunidad judía importante. La importancia la podemos constatar a través de la existencia de un cementerio y sobre todo de una sinagoga que nos trasmite la realidad de una comunidad activa y de cierto tamaño. Comunidad en la que tras el decreto de expulsión de 1492 se produce una diáspora sólo remediada tras el decreto de expulsión de 1497 en Portugal y sobre todo con la instalación en 1522 del tribunal de la inquisición en Coimbra que hizo que muchos judíos conversos escaparan de nuestro vecino Portugal y se instalasen de nuevo en Tui.

La presencia del oficio de platero dentro de esta comunidad no es una excepción dentro del panorama social de la época. Orfebres judíos y cristianos realizaban su trabajo dentro de las distintas ciudades si bien los judíos tenían unas circunstancias que favorecían su profesión. Por un lado muchos judíos ejercían de cobradores de impuestos para la corona la que facilitaba el acceso a metales preciosos por parte de estos artífices, la otra singularidad es la necesidad de objetos realizados en metales preciosos para la celebración del culto hebraico. Así tenían que ser objetos preciosos los atributos de la Torá (la Corona y los Rimmonin), la copa del Kidesh, la caja de la Mezuá, la fuente del Sech y la cajita de las especias para la Pascua, los candelabros del Sabath y el de Hanuka además de los estuches para las Filacterias. Esto hizo del platero un oficio necesario dentro de la comunidad como también lo sería el de carnicero para asegurar la pureza de los alimentos.

Tui contó como hemos dicho anteriormente con una Sinagoga, hecho que hace imprescindible la existencia de esos plateros, orfebres que también trabajan para comitentes cristianos como eran el Cabildo Catedralicio u otras instituciones religiosas. Las piezas que se muestran en esta exposición son piezas utilizadas exclusivamente en el culto cristiano, por desgracia no conservamos ninguna pieza de las utilizadas en la Sinagoga, y que abarcan un período cronológico que va desde finales del siglo XV hasta principios del XVII, piezas todas ellas de un innegable valor y demostrando por parte de sus artífices conocimientos estilísticos de lo que se está haciendo en los núcleos más importantes de producción artística del momento. Así el cáliz gótico es un ejemplo singular de la orfebrería de finales del siglo XV. Los Cetros de las Dignidades una clara muestra de la utilización en la orfebrería de elementos arquitectónicos renacentistas o el Relicario de Copón de Coco, pieza única y excepcional de la platería española. Esperamos que con esta muestra conozcan una parte del patrimonio tudense que en muchas ocasiones pasa desapercibido y al mismo tiempo dar idea de la importancia de la presencia de la comunidad hebrea en la Edad Media en la ciudad de Tui.

José Ramón Fernández

PLATEROS JUDIOS Y CONVERSOS EN TUI

La importancia de la ciudad de Tui y de su comunidad judía ha repercutido a la hora de mostrar trazas de una actividad tan importante como fue la de los plateros. Tanto para la comunidad judía como para la cristiana, engalanar sus objetos litúrgicos y ceremoniales con materiales preciosos era algo fundamental, obligatorio para los hebreos e imprescindible para los ornamentos litúrgicos de la Catedral de Tui. De este modo se comprende la estrecha colaboración que los plateros judíos establecieron con el Cabildo tudense, y los objetos que han llegado hasta nosotros fruto de una larga tradición de buen hacer en el arte de la platería, no sólo con las comunidades judías medievales sino con los grupos conversos que permanecieron en la ciudad de Tui o llegaron hasta ella procedentes de Portugal en los siglos XVI y XVII.

En Tui en el siglo XV hallamos a varios plateros judíos trabajando para el Cabildo, como Abraam y Jaqó, quienes harían entre otras cosas una cruz para Pascua realizada en 1436 que pesaba doce marcos de plata, llevando como decoración más importante una imagen de Santa María y otra de San Juan. Otros plateros judíos aparecerán en este mismo siglo como el maestre Janín, Aaron Amín o David.

De este último sabemos de su especialidad, los aljofares, es decir las perlas, único artesano de estas características documentado en Galicia, y que revela la importancia comercial y la dinámica social de la ciudad tudense.

Con la expulsión de 1492, algunos plateros continuarán ejerciendo su oficio en la ciudad y para el Cabildo, como Aaron Amín, quien pudo hacer entre otras obras la famosa cruz procesional que dio el obispo Pedro Beltrán y que pesaba cuarenta y siete marcos de plata. Un hijo suyo, Pedro Amín continuaría la tradición familiar durante la primera mitad del siglo XVI, pudiendo ser responsable de obras como el bastón de plata de San Telmo (1529), la primitiva arca-relicario del santo o de la cabeza de San Binardo.

La persecución que de muchos conversos va a realizar la Inquisición en Portugal, y sobre todo la alerta que provocará la entrada en Galicia de muchos cristianos nuevos, mudará paulatinamente la imagen de convivencia que transmitía la presencia judía durante la Edad Media a una situación de tensión social, fruto del miedo a la delación.

Los plateros portugueses de origen judío llegarían a Tui a lo largo del siglo XVI y XVII trabajando para el Cabildo tudense en obras importantes. En 1528 tenemos un desconocido platero portugués realizando los cetros de las dignidades dejándolos inacabados, lo cual abriría las sospechas de su huída por motivos religiosos. Joam de Sosa, platero portugués vecino de Ourense y Tui, artífice de la cruz parroquial de O Porriño en el último cuarto del siglo XVI. Jacome Rodríguez, fallecido en 1606 y sepultado en Santo Domingo de Tui, sería acusado con posterioridad (1609) de haber fallecido en la ley de Moisés, mientras a su esposa, Catalina González, la acusaban de seguir cumpliendo con los ritos del Sabath. Otra mujer acusada por la Inquisición va a ser Catalina Gómez, esposa del platero Sebastián de Matos, entre otros motivos esgrimidos estaba guardar el Sabath y ayudar a una familia de Pontevedra a huir a Portugal. Atribuible al trabajo de Sebastián de Matos están las cabezas de plata de San Valerio, San Abundio y San Antimio además del brazo de plata de San Julián de Antioquia. El platero Cabezas también trabajará en Tui en la misma época que los anteriores, siendo investigada también su mujer por la Inquisición por ciertos comentarios en el lecho de muerte de su hermano, para que este no invocase a Cristo sino al Dios verdadero.

La importancia de Tui, la presencia de la Catedral y las necesidades del culto motivarán la creación de obras de platería, que en muchos casos serían responsabilidad de los plateros judíos y conversos, que a pesar del cambio social obrado tras la expulsión de 1492, seguirán trabajando y realizando obras de arte en esta ciudad.

Suso Vila

lunes, 20 de septiembre de 2010

O Camiño de Santiago en Tui (III): os peregrinos

O bispo Diego Xelmirez ordeando a dous cabaleiros (miniatura medieval do Tumbo do mosteiro de Toxosoutos)

Ao falar do camiño de pereginación xacobea cómpre referirse aos auténticos protagonistas ou artífices dos itinerarios: os peregrinos. Estamos diante dun fenómeno que agroma, no caso compostelán, nos inicias da Idade Media como froito dunha espiritualidade e unhas condicións históricas concretas e que, sorprendentemente para moitos, logo de máis de oitocentos anos segue vixente con intensidade.

A inmensa maioria dos peregrinos fican no anónimato, rescatados únicamente por sucesos ou acontecementos que os levan a figurar nas fontes documentais. A peregrinación é un fenómeno social de grande importancia, especialmente, na Idade Media e Moderna, froito dunha cultura cristán que definía a vida social. A peregrinación significaba un cambio de vida, unha arela de transformación, estamos diante dunha das imaxes máis completas da concepción medieval do mundo: o home “viator”, que camiña, que peregrina non xa a Compostela, Xerusalem ou Roma senón á patria celestial.

A presenza de peregrinos foi unha constante na vida tudense, con momentos de esplendor e decadencia, pero nunca chegou a esmorecer definitivamente. Moitos deste sinxelos e anónimos peregrinos chegan onda nós pola súa presenza nos libros de bautizados ou defuntos da Catedral que nos ilustra sobre a súa permanencia ao longo dos séculos.

A titulo de exemplo e recollendo algún casos de peregrinos extranxeiros do século XVIII podemos citar os seguintes casos recollido polo cronista oficial tudense e investigador acreditado neste tema, como en tantos outros aspectos da nosa historia, Ernesto Iglesias Almeida:

1722.12-27: Josep Rapo e a sua muller Maria Quers “peregrinos al apostol y patrón de España el Señor Santiago, vecinos y naturales del lugar de Crosa provincia de Brandesvurveg” que bautizan a súa filla.

1729.08.28: anótase o pasamento de “Pedro Juan, natural de Italia de la ciudad de Toscana, peregrino al Apostol Sr. Santiago

1728.08.29: morte de Manuel Rodriguez “termino de Viana, arzobispado de Braga, Reino de Portugal, el qual difunto venía del Apostol Santiago

1730.05.16: bautizo da filla de “Jacob Rayder y Margarita Fortes naturales de Alemania en los cantones esquisaros de la ciudad de Zirghen y peregrinos que pasan al Apostol Señor Santiago de Galicia”.

1737.08.02: Falecemento de “Ana Barbara Floriana natural del Imperio en Viena (...) muger de Valenya Cotis natural de Polonia en Lobrin y caminaba en peregrinación al Apostol Sr. Santiago en compañia de una hija Ana Maria

1741.11.23: Morte de “Phelipe Aleman, pobre, peregrino, natural de Alemania”.

1745.12.22: Pasamento de “Manuel Antonio Joseph (...) de nacion portuguesa que pasaba de peregrinos al Apostol Sr. Santiago de Galicia

1749.07.09: Morte de Pedro Pon “peregrino que segun sus papeles venía de Roma y Santiago de Galicia, de naçion espanol”.

1764.01.26: Bautizo dunha nena de “Antonio Ruciel y de Maria Josepha Lossada que pasaban por esta ciudad en peregrinación a Santiago y naturales del Reyno de Francia

1764.11.03: morte de “Catalina Francisca, viuda de nación flamenca, que pasaba por esta ciudad en peregrinación al Apostol Santiago

1765.07.19: falecemento de “un peregrino llamado Joseph cuco marido que fue de Maria Dominga Serrata Cuca naturales y vezinos de la villa de Varesi en el Obispado de Arbenga republica de Jenoba

1767.09.16: morte de “Jospeh de Andrea, natural de Genova, que venia en peregrinación del Santo Apostol Santiago”.

Pero dende os primeiros tempos da peregrinación ao sartego de Santiago Apóstolo posuímos testemuñas que documentan a viaxe de peregrinos procedentes dos sectores elevados da sociedade e que deixaron escritos sobre o seu itinerario que discurría pola cidade de Tui.

Unha das primeiras referencias documentais que se conservan, sobre o camiño a Santiago, data do século XII, 1138, da autoría de Abu-Abd-Allá Mohamed-Al-Edrisi, que fai unha viaxe a Compostela polo territorio portugués a través da antiga calzada romana, a vía XIX do Itinerario de Antonino, entrando no territorio de Galicia a través de Tui.

Xa anteriormente tiñan realizado este mesmo itinerario tanto Almanzor, na súa razzia do ano 997, a raiña Dona Sancha, esposa de Fernando II, que foi tres veces en peregrinación a Compostela, unha delas no 1063, ou o arcebispo Diego Xelmírez, en 1102, cando cometeu o seu “pio latrocinio” coas reliquias da sede de Braga, que deposita temporalmente no mosteiro de San Bartolomeu de Rebordáns, ao carón do rio Miño, e que naquela altura desempeñaba funcións de Catedral, acollendo ao bispo Afonso.

lunes, 13 de septiembre de 2010

O Camiño de Santiago en Tui (II): hospitais

A cidade de Tui como lugar de paso obrigado, alomenos, dende a construcción da chamada Via XIX, do Itinerario de Antonino, que comunicaba as cidades de Bracara Augusta (Braga) e Lucus Augusta (Lugo) nos tempos da Romanización, acolleu dende primeira hora aos peregrinos que no século XII comezaron a dirixirse cara á basilica de Santiago de Compostela.

A asistencia hospitalaria, que no mundo romano abranguía aos soldados pero non á poboación en xeral, atopou coa expansión do cristianismo unha importante difusión, especialmente nos mosteiros dende o século V. A creación en 1080 do Hospital de Xerusalem, polos Cabaleiros de San Xoán (coñecidos por "Hospitaleiros") onde acollian aos peregrinos a Terra Santa e os enfermos, será modelo para iniciativas similares en Europa dende os inicios do século XII. Un exemplo desta asistencia gratuita ofrecida a todos os peregrinos, pobres e enfermos con caracter xeralizado temola nos hospitais tudenses.


O primitivo hospital tudense foi creado posiblemente en torno a 1181, baixo o episcopado de Beltrán, sendo reedificado no século XVI polo bispo Diego de Torquemada, que deixou nos seus muros as súas armas heráldicas, hoxe aínda conservadas. En 1756 o bispo Juan Manuel Rodríguez Castañón reedifica completamente o edificio, adquirindo un edificio contiguo, e poñendoo baixo a advocación de Nosa Señora do Pilar. Nos primeiros anos do século pasdo, tras a creación do hospital -no actual edificio da Área Panorámica- este inmoble foi ocupado polas Monxas Franciscanas "Blanquitas" e na actualidade acolle ao Museo Diocesano.

Nas constitucións otorgadas a este Hospital polo bispo Torquemada, en xaneiro de 1569, se sinala o seguinte: Rescibir sena en el los pobres extrangeros que pasaren y estando sanos no podrán más de un día y una noche, y si estuviere enfermo podrá estar el tiempo que le dure la enfermedad (...) no les dará más de la posada y la lumbre, y a los enfermos se les dará todo lo necesario para lo qual se de salario al médico el qual esté obligado a visitarlos y curar los enfermos del Hospital

O Hospital tudense estaba administrado polo Concello, que se encargaba da súa organización e coidado. Un labor exercido a través do “ovençal” ou procurador nomeado entre os veciños da cidade; este procurador exerce tamen de maiordomo, e é o encargado de representar ao Hospital nos actos administrativos e xurídicos.

Para o seu mantemento o Hospital posuia un patrimonio propio, integrado por propiedades, rendas e doazóns, moitas delas asignadas polo Bispo e Cabido e outros doantes. Pero o propio Concello será quen vele polo seu sostemento, así en 1441 o Concello en pleno acorda doarlle a renda do peso da praza da Cidade por non podese sosteer e proveer os romeus e peregrinos que a el de diversas partes do mundo cada dia vinnan ao dito ospital. A atención directa e diaria do Hospital estaba encomendado ao “ospitaleiro” ou “ospitaleira”, que tamén dependia do Concello.

Tamen estaba supeditado ao Concello tudense outro Hospital, o de San Xian dos Gafos, nos arrabaldos da cidade, na zona do Rollo, que atendía aos enfermos máis temidos daquela época: os leprosos, chamados tamén co sobrenome de “os gafos”. Non coñecemos o momento da súa fundación, pero a partires do século XV ao descender o desenvolvemento deste andacio, este tipo de hospitais ven mermada a súa actividade. Recolle Sánchez Carrera o seguinte documento que avala esta hipótese: “mando a os lazerados da casa de Santiago de Tuy un almadraque e hun cabesal e duas mantas de burel das que andan enna casa se alguns lacerados ende vinieren a morar”. Esta referencia xacobea podería indicar que este hospital dos gafos ou lázaros fora creado por unha confraria baixo a advocación do apostolo Santiago.

Finalmente, o historiador tudense Suso Vila, recolle a existencia doutro hospital froito da piedade particular en Santa María de Bongoi, construido antes de 1246 polo arcediago Fernán Eans na beira do camiño nas inmediacións da Virxe do Camiño, en cuxa capela se conserva aínda unha talla románica policromada de Nosa Señora do Leite, quizaís procedente deste hospital de Bongoi. “Satis ad omnes qui volverint ibi albergare et fuerint pauperes et peregrini qui verint in romarias”. Este hospital contaba con 12 camas, o que o facía de maiores dimensións que, por exemplo, os que houbo en Vigo, Baiona ou na Guarda en época moderna.

Temos pois que na cidade de Tui houbo na Idade Media ata tres establecementos dedicado á atención dos peregrinos, evidenciando a trascendencia que na nosa cidade tiña o fenómeno da peregrinación. Pero non había só peregrinos a Santiago senón que, dende o século XIII, temos constancia dos numerosos peregrinos que acudían onda o "Corpo Santo" de Frei Pedro González, logo coñecido como "San Telmo", tal como se recollen no "Libro dos milagros" de 1258 mandado realizar polo bispo Gil Pérez de Cerveira. Unha peregrinación saltelminada que como xa expresabamos no anterior "post" está documentada, por exemplo, na Misericordia de Viana do Castelo aínda a inicios do secúlo XVII.

lunes, 6 de septiembre de 2010

O Camiño de Santiago en Tui (I)

Iniciamos hoxe en “Tudensia” unha serie de “post” dedicados a documentar, alomenos minimamente, a ligazon entre a nosa cidade e as tradicións xacobeas que teñen no Camiño de Santiago o seu principal expoñente.

Para Tui a presenza de peregrinos é unha constante dende os primeiros tempos, alá polo século XII, cando Europa comezou a peregrinar, amáis de a Roma e Xerusalem, cara o “finisterrae” atlántico onde repousaban os restos do apostolo Santiago.



Imaxe do Apostolo Santiago no retábulo na Capela da Catedral de Tui
(Obra de Alonso Martínez de Montanchez, arredor de 1601)

Non entraremos na análise da autenticidade desta tradición senón na historicidade dunha devoción que segue movendo a milleiros de peregrinos. Nas pegadas destes peregrinos, no seu ronsel, foise tamén conformando unha parte, non menor, da nosa historia. Nestes “posts” sobre a peregrinación xacobea en Tui iremos apuntando as testemuñas máis sobranceiras do paso dos peregrinos ao longo dos séculos.

Os historiadores coinciden na afirmación de que o Camiño de Santiago foi un fenómeno que contribuiu decisivamente á identidade europea dende os tempos medievais. A actual revitalización do fenómeno xacobeo ten un dos seus basamentos nesta tradición histórica. Percorrer nos albores do século XXI os mesmos vieiros que os homes da Idade Media, recuperar este fragmento do noso pasado, resulta sumamente atractivo para os homes contemporáneos pois nos “religa” á historia, nos introduce en valores e categorias, que algúns anunciaron superadas, pero que continúan a resultar válidas e chamativas para as nosas xentes.

Velaí a necesidade de manter os elementos históricos desta tradición, da peregrinación, alonxándose de novidades que non enriquecen esta experiencia senón de deturpan a esencia e autenticidade do fenómeno da peregrinación.

En Tui contamos cunha historia ricaz, tamen neste aspecto. Os vencellos entre a cidade de Tui coas tradicións ligadas a Santiago, remóntanse a narracións antergas que situan ao apóstolo como evanxelizador da cidade. “Xa nun mapa mundi medieval do Códice Vaticano figura escrita, xunto ao río Miño, a lenda “hic praedicavit Jacobus”. Lendas piadosas fan chegar ao apostolo Santiago dende Bracara Augusta, onde nomearía a San Pedro de Rates como primeiro bispo, ascendendo dende Lusitania e pasando por Tui. E aquí querería designar bispo ao máis distinguido dos seus discípulos, san Epitacio, como primeiro prelado tudense”.


San Epitacio na fachada norte da Catedral de Tui

Unha tradición certamente antiga, dos primeiros tempos medievais, pois na fachada norte da Catedral tudense, sobre as arquivoltas románicas que decoran a porta de entrada ao templo, podemos contemplar a figura tallada de San Epitacio, nunha obra cuxa datación pode aventurarse para os últimos anos do século XII. Certifícanse así na pedra as afirmacións de Avila y La Cueva na súa monumental obra sobre Tui e a súa diocese: “viene su origen desde el principio de la Iglesia (...) y sabiendo (... ) que predicó en esta ciudad el Sto. Apostol á este se le debe atribuir la erección de su silla episcopal (...) y constando como consta por tradición muy antigua y permanente y por otros datos y razones (..) que san Epitacio martir ha sido su primer Obispo en el primer siglo de la Iglesia, es visto que dicho santo fue constituido en esta dignidad por Santiago en la época de su predicación aquí”.

Deixando a un lado estes escuros territorios das lendas e tradicións o constatable foi que a sede tudense comeza o seu percorrido histórico no século VI e que, nos primeiros tempos medievais, a “inventio” do túmulo apostólico en Galicia aportará novas testemuñas da presenza do Apóstolo Santiago na vida dos pobos que naquela altura levaban adiante a Reconquista promovida polos monarcas de Asturias e León.

Non podemos esquecer que a sede de Iria acolleu aos bispos tudenses durante a ocupación musulmana ofrecéndolle as rendas das freguesias de Faro, Bergantiños, Nendos e Soneira para o seu sustento. “Este contacto con la sede compostelana y la larga permanencia de los obispos tudenses en la misma, allí donde la tradición sitúa la llegada del cuerpo del Apóstol, no cabe duda que influyó en la devoción y culto a Santiago en la diócesis”.

A primeira referencia que posuímos ao culto oficial a Santiago na Catedral tudense data de 1264 no testamento do arcediano de Tui, Fernán Yáñez: “Item mandat ad cooperiendum ousiam Sante Marie Virginis et Santi Petri et Santi Jacobi fde Petra CL morabetinos”.

Dende os seus primeiros tempos a Catedral contaba cunha capela dedicada ao Apóstolo Santiago; para os autores que defenden unha primitiva cabeceira da Catedral tudense con cinco capelas absidiais, unha delas estaría dedicada ao culto a Santiago. No 1499 o bispo Pedro Beltrán modifica esta cabeceira, ficando unicamente as capelas laterais de San Pedro e Santiago. Ésta con altar e imaxe propia figura citada xa en 1373 polos executores da manda testamentaria do bispo D. Rodrigo: “item huun manto que mandou o dt. Sr. Bispo, de tartari que anda a ymage de Santiago”. Na actualidade podemos contemplar o retabulo realizado polo tudense José Domínguez Bugarin en 1696 coa representación de Santiago “matamouros” certificando a perduración do seu culto na nosa Catedral. Esta imaxe está atribuída ao escultor de orixe lusitana, concretamente de Chaves, Alonso Martínez de Montanchez, realizada arredor de 1601.

Outra singular representación do Apóstolo atopámola nas caixas barrocas dos órganos catedralicios, en cuxo remate locen as figuras a cabalo de San Telmo e Santiago. Son da autoría do escultor Domingo Rodríguez de Pazos realizadas no ano 1714.

A Catedral tudense, cuxa construcción comezou na primeira métade do século XII, como igrexa de peregrinación, acollía aos peregrinos na súa tribuna, podendo mesmo pernoctar neste lugar. Pero tamén cabe lembrar que non nos referimos só aos peregrinos que acudían a Compostela senón que a propia igrexa tudense era lugar de acollida para os peregrinos que viñan onda o “Corpo Santo” de San Pedro González, a quen andando o tempo coñeceran co sobrenome de San Telmo. Unha peregrinación santelmiana que chegou aínda ata os seculos modernos, pois, por exemplo, na Misericordia de Viana a inicios do secúlo XVII eran asistidos algúns destes peregrinos.

Posiblemente por esta condición de igrexa de acollida de peregrinos a Catedral de San María estaba dotada dun “Maior Turibulus” ou botafumeiro, do que conservamos no cruceiro as ménsulas decoradas con atlantes policromados.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Gracias...


Cumprimos hoxe 31 de agosto dous anos de presenza na rede, dous anos de achegas diversas de “Tudensia” sobre a historia e a cultura vencelladas a Tui e ás súas xentes. É unha modesta achega, ata agora con 95 entradas ou “post”, realizadas con ilusión, aproveitando notas e papeis soltos, divulgando referencias doutros investigadores, aprendendo –paralelamente- a empregar os recursos técnicos dun blog.... coa pretensión de contribuír á divulgación da historia local dende un amplo concepto da mesma.
“Tudensia” tenta pois, dende a súa sinxeleza técnica e de recursos, ofrecer unha fiestra aberta ao coñecemento do noso pasado, do noso patrimonio; ás veces, incluso coa pretensión de abrir debates sobre temas ligados ao noso acervo histórico e cultural... dende o convencemento de que a tradición, a historia, que en Tui é un elemento substancial da identidade colectiva e da propia condición da nosa cidade, non é unha rémora, unha pesada carga que temos de soportar os habitantes de Tui que condiciona o noso desenvolvemento, senón a nosa principal riqueza.
Lía hai escasas datas que a etimoloxía de tradición ven de transmitir, de pasar a outros unha consigna, un sinal. Esto implica que se transmitimos algo, neste caso a nosa historia e cultura colectiva, é porque temos confianza no seu futuro, na súa validez... A tradición, a historia, é pois algo dinámico pois nela atopamos respostas aos retos colectivas da actualidade, na liña daquela vella expresión “historia magister vitae este”, e que por tanto renóvase constantemente pois precisamos novas respostas, novas alternativas, novos camiños....
Pero neste aniversario non pretendía disertar sobre obxectivos ou realizar xustificacións arredor dos contidos deste blog absolutamente personal. Hoxe os protagonistas teñen de ser os sempre anómimos lectores de “Tudensia”, especialmente é de xustiza un agradecemento aos nosos lectores, que ao longo destes dous anos teñen superado as quince mil visitas. Certamente o seu alento, os seus comentarios –tanto na rede como moitas outras veces personalmente-, as súas críticas, as súas correcións, as súas suxestións... son o mellor azo para continuar escribindo novas entradas en “Tudensia”.
Afirmabamos hai dous anos que “agardamos que neste novo Paseo da Corredoira virtual que queremos establecer podamos atoparnos moitos interesados pola nosa cidade para compartir as nosas inquedanzas”. Nesas andamos....
Gracias !!!!!