miércoles, 27 de octubre de 2010

Tui nas descricións xeográficas do século XVIII, por Juan Miguel González Fernández

"Tudensia" hónrase en contar coa colaboración do prestixioso historiador Juan Miguel González Fernández, especialista en historia moderna, que nos envia unha colaboración sobre Tui de grande interese. Interrumpimos pois temporalmente a serie sobre as peregrinacións xacobeas que retomaremos axiña. Gracias a Miguel por esta achega sobre a nosa cidade.


José Cornide Saavedra


Coa chegada da Ilustración a Galicia xorde o interese polo coñecemento máis “científico” do Reino, aparecendo un pequeno pero valioso grupo de autores, que motivados ben polo militar ou pola economía recollen información precisa e máis ou menos veraz sobre a nosa terra, e a s súas cidades, entre a que non pode faltar Tui, daquela cabeza de provincia. Tamén van a aparecer, xa impresos -para máis público-, “Diccionarios” que seguen máis ou menos os pasos das obras anteriores.
Os diferentes intereses e perspectivas dos autores, ainda as veces contradictorios, permiten facermos unha idea cabal de como era a urbe tudense nos finais do século XVIII e primeira década do XIX, cando aínda estaba vixente o Antigo Réxime.
Cómpre comezar pola obra de J. Cornide Saavedra (1734-1803), rexedor do Concello de Santiago e membro da Real Academia da Historia, quen nos legou unha prolífica obra, en gran parte de temática galega.. N a súa “Descripción circunstanciada de la costa de Galicia y raya por donde confina con el inmediato Reino de Portugal, hecha en el año 1764", preocupado sobre todo pola defensa militar, escribe sobre Tui:
Una legua arriba volviendo a seguir la ribera se halla la plaza de Tuy. Hállase situada en una colina sobre la orilla del río. Su fortificación es irregular. Su parte que está sobre la frontera tiene dos buenos baluartes, y una cortina. La parte de tierra está cercada de un recinto con algunas obras exteriores de tepe todo ello en mediano estado: y solo capaz de resistir un golpe de mano. Tiene cuarteles, almacenes y hospital regularmente tratados. En los baluartes que hay sobre el río hay diecisiete cañones montados. Mándala un gobernador con grado de teniente coronel , y su guarnición regular consiste en los residuos que suelen quedar de las compañías de inválidos provinciales, después de sacados los destacamentos (89 V).
La ciudad de Tuy es capital de esta provincia, sus calles son en cuesta y sus edificios de muy mala estructura. Tiene 821 vecinos [familias] en el recinto de las plazas y arrabales contiguos: de los cuales hay algunos distinguidos y ricos, los demás son mercaderes, labradores artesanos y dependientes del cabildo. El obispo junto con éste es dueño de la ciudad, nombra justicia todos los años y algunos regidores añales además de tres o cuatro que son perpetuos. El cabildo se compone de un deán, varias dignidades y un número considerable de canónigos que tienen rentas considerables con proporción al país. La catedral y el palacio del obispo son dos edificios antiguos sin arquitectura, situados en lo más alto de la plaza. Hay dos conventos de monjas, y dos de Dominicos y Franciscanos. No es lugar de comercio (90 R) ni tiene más que el preciso para surtir de géneros la provincia.
Para las comunicaciones con Portugal hay a tiro de fusil de la plaza una barca de paso que conduce a las gentes de una ribera a otra. En el embarcadero hay una aduana para registro de los géneros que pasan de una parte a otra.
Aunque la situación de la plaza no tiene nada de agradable; la vega de sus cercanías bañada por el río del Oro , es fértil y abundante [...].
O ferrolán Lucas Labrada (1876-1845), dende a súa xuventude estivo moi vencellado ao Consulado da Coruña -organismo Ilustrado- , chegando en 1802 ao posto de Secretario; dous años despois daba a luz a súa “Descripción económica del Reino de Galicia”, na que recolle abondosa información a través dos poderes locais (concellos,...), e na que reflicte o seu pensamento económico e a preocupación polos problemas concretos do país. Con respecto a Tui, apunta:
A cuatro leguas escasas de Goyán, río arriba, está la Ciudad Episcopal de Tuy, Tyde, cuyo vecindario, incluso el de la Jurisdicción asciende a 1.624 vecinos. Después de hecha por Bruto la conquista de Tuy [...], y padeciendo en el año 766 la ruina [...] añade Huerta que cuando está ciudad se restableció fue para en distinto sitio, pues el antiguo era el valle que llaman Pazos de Rey, a donde expresa Mariana, se muestran las ruinas del palacio en que habitó el Rey Witiza. En el año 766 se reedificó en lo alto de una montaña en un sitio muy llano, que se llama Cabeza de Francos, con una cerca de mediana legua de contorno y de grueso más de tres varas, con cubos y rebellines acomodados a la táctica de aquellos tiempos. Aquí permaneció mientras fue frontera de los moros, y después se mudó a una legua de distancia donde hoy está, sobre las aguas del Miño [...]. La principal industria de Tuy son las lencerías del país; hay también en la ciudad algunas fábricas de sombreros ordinarios y de curtidos; una de excelentes licores, que beneficia por mayor y menor don Juan Zuaga, el mayor en sociedad con don Ventura Mora. Las señoras Religiosas del Convento de la Concepción despachan al año más de cuatro mil arrobas de dulce de perada, que fabrican. Don Juan Maceyra tiene un almacén bien surtido de toda clase de maderas que beneficia. Y los señores de Abión, Lago y Lemos tienen en los arrabales almacenes de géneros de madera del aire, sebo y cueros, que despachan por mayor y menor a países extranjeros y para el Reino. El territorio de sus contornos es delicioso y abundante de vino, maíz, lino y diversas frutas y tiene excelentes parados para ganado vacuno, caballar y otros; y en el río abundan los salmones, sábalos, lampreas y truchas.
La comunicación desde Tuy con Bayona y Rendondela es de lo más malo que se puede idear[...].
En Tuy se hace un mercado semanal los jueves, de cerdos, gallinas, lienzos, frutos, varios comestibles del país y algunas tiendecillas de trajinantes [...].
Por último queda o “Diccionario Nomenclátor de las ciudades, villas, aldeas, caseríos, cotos, ventas, castillos y prioratos de todo el Reyno de Galicia” (Santiago, 1810) obra do coengo da catedral xacobea José Villaroel Pérez de Baños -deixou escasa obra- , na que se recolle a modo de catastro as entidades xeográficas do país. Referíndose a Tui, apunta:
La Ciudad de Tuy, Capital de la Provincia de su nombre, a los 42º 3´ de latitud y 11 de longitud, está situada y murada en terreno alto sobre el Río Miño a manera de Isla, cercada por tres riachuelos, que desaguan en dicho Río; sobre los cuales hay 4 Puentes. Su población se compone de mil vecinos y su clima es templado; pero no de los más saludables por la inmediación de unas lagunas , y la campiña es una vega deliciosa y fértil, nombrada de Ouro por el río del mismo nombre que la riega, plantada de viña, limones, naranjos, frutales de toda especie y abundante en maíz, lino, hortalizas y legumbres. Hay prados admirables para ganado vacuno, caballar y otros: las carnes de aves, cazas y frutas son muy especiales, como también los salmones, sábalos, lampreas y truchas del Río. Las calles son regulares, empedradas y limpias, con 3 puertas, una plaza principal, algunas plazuelas , 3 fuentes, bellos paseos y frondosas alamedas.
Refiérese que la fundó un Príncipe Griego, llamado Tide, por su padre Tideo, Soberano de Etolia, donde ahora dicen Pazos de Rey. Logró mucha opulencia viviendo allí Witiza; después de la invasión de los moros la hizo reedificar Ordoño I en el sitio de San Bartolomé, y últimamente Fernando II de León, en el que hoy subsiste, edificando la fortaleza y el palacio que habita su Obispo, el cual y Cabildo son señores de ella. La Catedral logra [?] de buena arquitectura, 4 naves, 9 capillas y capacísimo claustro. Conserva, entre otras reliquias y cuerpos de Santos, el de S. Pedro González Telmo, Patrono de la Ciudad y del Obispado, junto con S. Julián del Monte Martín, natural de una de sus feligresías . Compone su Cabildo de 9 Dignidades, 21 Canónigos, 8 Racioneros, dos Curas, un Sochantre, 6 salmistas y 29 capellanes.
Tiene además una Parroquia, 2 Conventos de Religiosos, 1 de monjas: otros 2 Templos y una capilla, 4 Ermitas, 2 Hospitales, un Seminario de Gramática, 3 Ferias al año y Mercado los jueves. En sus armas pone media luna plateada y 3 estrellas doradas con campo azul y corona Real [...].

Juan Miguel González

viernes, 15 de octubre de 2010

O Camiño de Santiago en Tui (IV): peregrinos medievais

Retomamos neste post a serie sobre o camiño de Santiago e Tui, recuperando as referencias a peregrinos da Idade Media


Imaxe de Tui no "Livro das fortalezas" de Duarte D'Armas
que acompañaba ao rei D. Manuel na súa peregrinación

Posiblemente o primeiro peregrino que do que temos noticia en acudir a Compostela foi o bispo de Porto, D. Hugo, morto no 1156. Xa en 1219 o rei D. Afonso II acudiu a Santiago a implorar a curación dunha doenza, cruzando o Miño por Tui. Foi o primeiro monarca portugués en desprazarse ata Santiago de Compostela, continuando esta ruta de peregrinación posiblemente Afonso II (1220), tal vez Sancho II (1244), Afonso II (1253), a viuva do monarca D. Dinis, a raíña Santa Isabel, don Fernando I e don Manuel I. Destas peregrinacións as que temos máis documentadas son as da Raíña Santa e don Manuel.

Santa Isabel de Portugal peregrinou a Compostela en 1325, ao ano de enviuvar. Existen numerosas tradicións no Norte de Portugal e mesmo no Sur de Galicia sinalando o seu paso por diferentes lugares. Sen embargo, os historiadores certifican que a Rainha Santa seguiu o que hoxe coñecemos como camiño portugués dende Coimbra. No ámbito tudense “logo de pasar San Bento da Porta Aberta, en Cossourado (Paredes de Coura), a tradición indica o lugar de Reguengo, na freguesía de Fontoura (Valença do Minho), como a localidade na que santa Isabel pasaría a noite” continuando logo por Tui. A tradición sinala outra peregrinación aos dez anos, en 1335, desta volta sen os atributos rexios senón como unha simple romeira, pero ten máis sesgos de lenda que de historia. De todos os xeitos a figura da Rainha Santa ilustra dous ambitos de peregrinacion: un de caracter institucional e rexio e outro relixioso e anónimo, que se manterán ao longo da Idade Media.

Pola súa banda, Don Manuel I, o Venturoso, partiría “por terra direito a Tuy, aonde foi recebido... de Tuy foi à cidade de Santiago” no ano 1502. Tamén o seu retorno foi polo mesmo roteiro, pois cando chegou a Valença enviou unha carta ao Deán da Catedral de Braga, anunciándolle a súa visita. Cómpre lembrar que formaba parte do seu cortexo, como escudeiro, Duarte D'Armas, que deseña por orde do rei a nova fortaleza de Valença, e que nos deixou no seu Livro das Fortelazas as máis antergas imaxes das cidades de Valença e Tui.

Será nos finais da Idade Media cando á motivación exclusivamente relixiosa do itinerario de peregrinación engádese o interese polas grandes viaxes e o coñecemento de novas terras e culturas. Está documentado, na Idade Media, a viaxe de retorno dun anónimo peregrino inglés que antes de entrar en Portugal, por Valença, tivo de cambiar os seus maravedies casteláns polos reais portugueses.

Unha das primeiras noticias sobre viaxeiros vencellados ás rutas xacobeas son os senllos relatos de dous cruzados británicos, Osborne e Arnolfo, que no ano 1147 no seu camiño a Terra Santa visitan a tumba do apostolo e continuan camiño cara Portugal colaborando con Afonso Henriques na toma de Lisboa, na carta de Osborne lemos: Habeat autem litus maris, ab insula usque ad Portugalam, fluvium Onnem super quem quivitas Tud. Post hunc fluvius Caduva, supra quem civitas Braccara.

Outra noticia vencellada a viaxeiros polo camiño portugués é a viaxe a Portugal, en 1448, de dous embaixadores de Federico III de Alemania, Lanckmann e Motz, que os envia xunto a un pintor para iniciar as negociacións para un posible casamento cunha infanta portuguesa. Tras visitar Compostela, foron a Padrón, e alí uníronse a un grupo de peregrinos irlandeses achegándose ata Fisterra. Logo un guía levounos ata Tui para continuar o camiño cara Portugal.

En 1466 o barón bohemio León de Rosmithal, señor de Blatna, viaxou por Portugal camiño da tumba apostólica, segundo a testemuña escrita dos seus criados Wenceslaus Schaschek e Greorg Tetzel. Entrando por Freixo de Espada á Cinta, chegou a Braga dende onde percorreu a antiga vía romana por Ponte de Lima e Tui, en Orbenlle ten de desviarse por atopar anegados os camiños. No seu regreso entrou en Portugal por Valença.

Aos poucos anos, en 1484, o polaco Nicolau Poielovo, de Silesia, ou Popplau foi a Santiago. A viaxe ata Compostela fíxoa en barco dende Lisboa, pero regresou a cabalo entrando por Tui e Valença cara Ponte de Lima nas terras lusas.

De 1495 deixa o seu testemuño escrito do xeógrafo e astrónomo alemán Xerónimo Münzer, de Nüremberg, que atravesou Portugal a cabalo; no seu camiño comeu nunha pousada situada entre Ponte de Lima e Cossourado (Paredes de Coura) onde pasou a noite antes de continuar ata Valença “o último lugar do reino de Portugal”, cruzando no 11 de decembro o río Miño, que sinala era tan caudaloso como o Rhin en Basilea.

lunes, 4 de octubre de 2010

A proclamación da República portuguesa no xornal tudense "La Integridad"


Fotografia da revista "Vida Gallega" nº 29, xullo 1911

A proclamación da República en Portugal, no 5 de outubro de 1910, foi seguida con grande espectación na cidade de Tui tanto pola súa condición de praza fronteiriza, comunicada por vía férrea e estrada dende 1886, coa inauguración da ponte de ferro de Pelayo Mancebo, como polas reaccións que provoaba na opinión pública esta cambio de réximen, para a maioria un temor para outros, miniritarios daquelas, unha esperanza.

Na cidade de Tui existía dende 1888 o xornal católico “La Integridad”, defendia posturas denomidadas, naqueles anos, “integristas” ou carlistas, que tiñan a Juan Vázquez de Mella como o seu lider politico e principal ideólogo e que tiñan como principal argumento a oposición ao liberalismo e a defensa do patriotismo. Por tanto, as súas opinións sobre a recen proclamada república portuguesa serán sempre de caracter crítico pois a laicismo vai ser unha das premisas daquela revolución o que chocaba frontalmente có ideario de La Integridad. Con todo, as noticias que publica permiten achegármonos aos sentimentos que suscitaba esta nova realidade política neste lado do río Miño, na vella e episcopal cidade de Tui.

O 4 de outubro recolle La Integridad (LI) que “se ha dicho que había sido asesinado el Rey de Portugal. Otros afirman que estalló la revolución”. Aos dous dias afirma que “la guarnición de Valença permanece toda leal y dispuesta a defender a la monarquía”, namentras “desde que se recibieron las primeras noticias de la revolución portuguesa han sido reforzadas ayer en esta ciudad la guardía del fortín del Puente Internacional”.

O día 7 de outubro recolle LI unha nota indicando que “ayer pretendió izarse la bandera republicana en la fronteriza plaza de Valença. Los soldados de la guarnición y el elemento popular muéstranse regocijados por el triunfo de la república. La oficialidad de la guarnición no participa en cambio de esos entusiasmos”. Será ao dia seguinte 8 de outubro cando publique a noticia de que “ayer a la tarde fue hecha la proclamación de la república (...) izándose la bandera provisional republicana, roja y verde. Celebrose el acontecimiento por el populacho y soldados con disparos de bombas y cohetes, música por las calles y fiesta callejera que se prolongó hasta altas horas de la noche, con marcha de antorchas hasta Ganfey, dándose vivas y mueras estentóreos en cánticos revolucionarios y canciones lúbricas”. Pero na festa republicana apunta LI que estaban tamén xentes de Tui, entre eles o correspondente na cidade dun xornal vigués que “sobresalía entre todos –y no por su talla- dando vivas y mueras con gran entusiasmo”, evidenciando a diversidade de opcións política que xa en aqueles momentos existia na sociedade tudense.

O interese dos acontecementos leva a que figuren dende o día 10 de outubro varios artigos de opinión arredor deste acontecemento da autoria de Julio Navarro Monzó, ex-director de “O Correio de Lisboa” que reside en Tui. Ao longo do outuno LI publicará asiduamente columnas de opinión sobre a actualidade portuguesa sempre de caracter crítico especialmente polo que atinxe ás relacións dos republicanos lusos coa Igrexa católica. Velaí o caso dun estenso traballo do Padre Provincial da Compañía de Jesús e prepósito da provincia lusitana, Luiz Gonzaga Cabral, publicado no número de 5 de decembro e logo como folletón. Avanzando os meses continúa LI afondando neste tema de tanto interese e proximidade para os seus lectores, nalgúns casos recollendo traballos da prensa internacional como “Nueva Prensa libre” de Viena ou “Le Galois” de Paris.

No dia 10 de outubro, tras dar conta do decreto de expulsión das órdenes relixiosas, sinala que “siguen pasando estos días por nuestra ciudad en los trenes y coches y a pie numerosos religiosos y monárquicos significados que emigran de la nación vecina, huyendo de la fiera persecución de que allí son objeto por los republicanos triunfantes (...) ayer pasaron en el tren más de 30 hermanas de la Caridad disfrazadas por supuesto con sombreros y trajes seglares para escapar a las fuerzas revolucionarias”. Noticias similares aparecen en numerosas ocasións, entre eles salientan nomes como o “Dr. Santos Abranchez, de la Compañía de Jesús, pretigioso intelectual” (18 de outubro), o Bispo de Beja (20 de febreiro de 1911), D. Sebastián de Vasconcelhos, prestixioso eclesiástico, ou o xornalista Arthur Bivar, etc..

LI da noticia tamén da visita, o 10 de novembro –logo de varios aprazamentos- do ministro da guerra do goberno provisorio de Portugal “rindiéndole los honores de ordenanza, se dispararon varios cohetes en su obsequió y hoy mismo regresa a Vianna”. No día 21 de outubro relata a celebración en Valença dunha conferencia, seguida dun baile, de propaganda republicana a cargo do governador civil, Alfredo de Magalhâes, “hijo del concejo vecino”. No decurso da súa intervención asume unha serie de compromisos: converter en colexio o hospital civil, construindo un novo hospital fóra do recinto amurallado, converter o Asilo Fonseca en Escola de Agricultura en troques da de Artes e Oficios, facilitar a libre construción fora das murallas e a cesión de novos terreos para ampliar e mellorar os cuarteis.

Pero as relacións entre tudenses e valencianos continúan máis aló dos acontecementos políticos e así LI recolle no 23 de novembro que “estuvo en esta ciudad visitando la Catedral y demás edificios notables y admirando la belleza de la campiña el gobernador civil de Vianna do Castelo, D. Alfredo Magalhâes, aprovechando su estancia en Valença, su país natal”. Mesmo a banda do Rexemento de Caçadores 3 de Valença acude a Tui para interpretar un concerto na Corredoira no día de Reis.

O novo clima social que promove a implantación da República suscita en LI comentarios irónicos como es seguintes: “Dice O Valenciano, recóllese na edición do 6 de decembro de 1910, que se ha hablado estos días de una huelga de sirvientes allí proyectada pidiendo aumento de salario y descanso semanal. Están en carácter nuestros vecinos allende el Miño en esto de las greves, allí ahora de moda; es la greve de serviçâes, proyectada en Valença la última palabra”. Pola súa banda, o 17 de xaneiro apunta que “según O Valenciano también en esa fronteriza plaza empiezan a descasar. Y rompe la marcha presentando demanda en el tribunal contra su esposa, el teniente de infanteria 16, Sr. Salustiano de Sousa Correa. ¿Quien será la aspirante a la sucesión si prospera la demanda”.

Outra das consecuencias desta vaga republicada será que “por oden superior será cerrado el Colegio de Santa Clara para niñas” co conseguinte disgusto de, alomenos, unha parte da sociedade valenciana, pero “las profesoras lo establecerán en la parte de acá del Puente Internacional y a él concurrirán las ciento y tantas niñas que lo frecuentaban” (LI 10 de xaneiro). Axiña foi implantado en Tui este centro educativo e recolle LI que “dice O Valenciano que: ‘felices os tudenses que por todos os meios conseguen explorar á bolsa dos valencianos!” engandindo unha longa crítica ao comentario do xornal da localidade veciña.

Unha nova nota critica xorde ao dar conta o 28 de xaneiro que “ha sido muy sentida la marcha de las hermanas que prestaban sus benéficos servicios en el Hospital de la Santa Casa de Misericordia, lamentándose por la junta de dicha casa y por todo el pueblo que las órdenes draconianas del nuevo régimen imperante en la nación vecina obliguen a abandonar los servicios del hospital a las religiosas que con tanta ventaja habían sustituido el antiguo servicios de enfermeros que tanto dejaba que desear”.

A expulsión das órdenes relixiosas trae en Tui o corolario da súa chegada e instalación na nosa cidade, como é o caso das Relixiosas Franciscanas Hospitaleiras ou as Doroteas –que axiña cumprirán cen anos de presenza entre os tudenses –, ou as Monxas do “Buen Pastor” instaladas na zona da Sarabia, que estiveron en Tui ata 1957.

Con todo a debilidade da República reclamaba unha intensa actividade progandistica polos seus partidarios para promover a súa consolidación pois existían numerosos problemas sociais e políticos que desestabilizaban a vida social portuguesa naquela altura. Así LI recolle a noticia de que o Centro Republicano “Rodrigues de Freitas” de Valença constituiu unha xunta de propaganda en diversas freguesias ao longo do mes de xaneiro de 1911: Fontoura, Segadâes e Cerdal. Pero o que non lle casa a LI é que entre os participantes nesas actividades figuren dous sacerdotes, pois por esas datas o xornal tudense difundía, con ampla cobertura, varios traballos sobre o papel que a masoneria, “carbonarios”, xogaba na implantación da República portuguesa insistindo no seu aspecto de sociedades secretas e anticristiáns.

A inestabilidade social que existía en Portugal leva a ambos gobernos a adopción de medidas de control fronteirizo. Así goberno español ordena que un guarda municipal tome nota das personas que acceden por via férrea fuxindo da nova situación política lusa, feito que critica LI o 20 de outubro de 1910: “pueden en cambio pasar de allende el Miño sin que nadie les moleste anarquistas, socialistas, damas rojas y toda la gente maleante que ‘quiera’ honrar el suelo de nuestra patria porque al Sr. Canalejas solo le preocupa la otra gente que viene de allá con marca religiosa”. Pola súa banda, en maio de 1911 os gonernantes lusos “han colocado ya en el Puente Internacional frente al puesto en fiscal de la frontera portuguesa la célebre cadena de hierro que atraviesa toda la carretera para obligar a parar a los autmóviles al llegar a dicho puesto para el consiguiente registro. Cosas del gobierno ‘provisorio’”.

Rematan estas breves notas extraidas de La Integridad e que testemuñan a visión que un sector da sociedade tudense posuía do proceso republicano portugués e as noticias que a opinión pública reciba arredor da vida social e política valencia naqueles intensos meses.

Posteriormente, Tui acollerá, no 1912, un nutrido grupo de monárquicos que tentaran –mais teóricamente que na práctica- unha invasión de Portugal para a restauración da monarquía provocando momentos de grande tensión e de peche da fronteira. Pero eso será outra historia...

Rafael Sánchez Bargiela