viernes, 1 de febrero de 2013

As Candelas e San Brais

De cando en vez recollemos neste blogue referencias as tradicións festivas da nosa localidade e a súa contorna que testemuñan a pervivencia dun calendario festivo secular e que expresan elementos substancias da identidade colectiva. Na actualidade transformadas, ou mesmo esquecidas en boa medida, a lembranza destes vellos costumes contribuirá a pervivencia e valorización deste legado propio do noso patrimonio inmaterial ou intanxible, o que máis risco corre de perderse.


AS CANDELAS


Fotografía tomada do libro de Suso Vila"Antiguas fiestas, 
romerías y procesiones en el Bajo Miño". Foto Vila, 1959.

"El día 2 de febrero, escribe Manuel Fernández Valdés no ano 1961, celebra la Iglesia la Purificación de Nuestra Señora. Es la fiesta de las Candelas o de la Candelaria. El vasto templo  de Santo Domingo sirve de escenario a este culto muy arraigado en Tui.
Se celebra la Misa de las Candelas, con asistencia de todas las autoridades, porque la Candelaria es Patrona de nuestra Corporación Municipal. Tras la solemne Misa tiene lugar la procesión; concurren a ella las autoridades y numeroso público, portando todos candelas encendidas que después ofrecen a la Virgen.
En el momento de salir de la iglesia la imagen de la Virgen se da suelta a gran cantidad de palomas. Después se celebra una comida de hermandad de los empleados municipales de toda categoria con el Alcalde.
Dice un refrán gallego:
“Si a Candelaria chora,
inverno fora”
La misma paremia se repite en Italia, en Cataluña y en otras regiones, y asimismo es conocida en todas partes la réplica:
“Que chore, que deixe de chorar
a mitá do inverno está por pasar”

Pola súa banda o historiador tudense Suso Vila apunta o seguinte "Este día era celebrado en la Catedral con el reparto de las velas, encendidas por un capellán y entregadas al obispo que se encargaba de repartirlas a las dignidades y prebendados del coro; a seguir se repartían entre el pueblo allí reunido y la justicia y regimiento (entiéndase Ayuntamiento) que recibían los dichos cirios de rodillas pasando a continuación a realizarse una corta procesión por el Claustro. No sabemos exactamente de donde proviene el voto del Ayuntamiento aunque podemos suponer que un hecho histórico provocase tan antigua celebración municipal", ainda que apunta un suceso de 1543 non semella ser esta a orixe deste compromiso municipal, pois como era o caso do voto da cidade a San Sebastián -xa perdido- ou a San Roque -aínda hoxe é a procesión mais concurrida da cidade- está motivado por rogativas por mor das pestes que asolaban periodicamente á poboación tudense. Posiblemente por este mesmo motivo son moi numerosas as cidades e vilas onde a Corporación Municipal recoñecía como patrona á Candelaria. aínda que a secularización levou ao esquecemento desta tradición, que na actualidades se conserva en numerosas localidades españolas.
No caso tudense o testemuño da anterga costume municipal fica na celebración por parte da Policia Local desta festa das Candelas, ou da Purificación de Nosa Señora, á que tomaron como a súa patrona. Unha tradición máis nova é á "presentación dos nenos" en lembranza da festividade litúrxica do día, que acolle nesta xornada á Catedral tudense.


SAN BRAIS


"Andores" en San Estevo de Budiño

Citando de novo a Fernández Valdés "la primera romería de la comarca que merezca este nombre, es la de San Blas, el día 3 de febrero. Hay antes la de San Mauro o San Amaro en Porto y la de San Julián en el Monte Aloya. Se celebra la de San Blas en el santuario de este santo en San Esteban de Budiño, entre Tui y Porriño, lo que le asegura un gran contingente de romeros.
Cuando Dios quiere amanece un día espléndido, marco indispensable para el lucimiento de una romería. Un sol de primavera, que ya calienta y empuja la savia de los árboles.
Por todos los senderos y corredoiras afluyen grupos de romeros, muchos con sus mortajas: van a cumplir sus promesas consistentes en cirios, gargantas de cera y otros exvotos, porque San Blas es el Abogado de los males de garganta.
Después de la Misa sale la procesión con sus “andores” y mucho acompañamiento. Estallan bombas durante todo el recorrido.
Y después de cumplir con el Santo hay que cumplir con las exigencias de estómago: todos buscan posiciones para comer, al aire libre, en el atrio y en el robledal circundante bajo la fronda de los añosos árboles. O bien en los muchos fogones que rodean el campo de la fiesta.
Sobre los albos manteles, la policromia de las viandas; hay, como en todas las romerias, gran surtido de empanadas. En esta época del año, no puede faltar el lacón. Corre el vino y pronto se templan los ánimos. Suenan gaitas, suben voladores, se canta y se baila y el bullicio ensordece.
A la caída de la tarde todos regresan a las aldeas. Mozos y mozas cantan con gran algazara, y desde luego con afinación, si no miente una de sus coplas:
“Budiño xa ten a sona.
Budiño xa a sona ten,
Budiño xa ten a sona
De cantar e bailar ben".

Tamén en Tui a festa de San Brais posuía unha alongada tradición como é a bendición do pan. San Brais é avogado das enfermidades de gorxa, debido a un miragre que fixo ao sanar a un mozo que tiña unha espina cravada na gorxa. O pan que se come, logo de bendicido, nos defende dos males da gorxa.
Na actualidade aínda numerosas tudenses mercan o pan de San Brais na entrada das misas que se celebran nesa xornada para que forme parte da alimentación dese día ou para conservar este alimento bendicido nas súas casas ao longo do ano como elemento protector fronte as doenzas da gorxa.

Bibliografia:
Fernández Valdés, Manuel: "Las Candelas y San Blas·" en Boletín de Información del Centro de Inicitivas y Turismo de Tui, enero 1961, p. 3.
Vila, Suso: "Antiguas fiestas, romerías y procesiones en el Bajo Miño", 2003

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